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Fiscal Cliff ….. La excusa perfecta

Ya estamos en diciembre, la expectación es máxima a ambos lados del atlántico, por un lado en Europa parece que el drama Griego ha superado un nuevo acto y las dudas sobre el euro y su estabilidad se disipan.

España ya esta por debajo de los 400 puntos básicos e Italia por debajo de los 300 puntos básicos, así que de momento la prima de riesgo nos esta dando una tregua, sin embargo la complacencia no es buena y en nuestro caso diría que absurda.

España tiene cubiertas el 100% de las necesidades de financiación para este año, esta haciendo acopio de fondos para el año próximo, porque tanta prisa si la prima esta bajando, lo sensato seria esperar a que baje aún más ahora que están los mercados algo más calmados y financiarnos en aún mejores condiciones.

Sin embargo, el atesorar caja puede tener otra lectura, si tenemos un porcentaje de nuestras necesidades del 2013 cubiertas podemos ir al mercado en condiciones de menos “urgencia” en momentos en los que la situación de los mercados sea menos benévola y eso me hace pensar que el Reino de España baraja un escenario de mayor tensión que el actual.

También podría ser una muestra de no necesitar un rescate inmediatamente al probar que los mercados siguen respaldandonos y por tanto caso de solicitarlo tener una mejor posición negociadora a la hora de negociar.

Y ahora saltamos al otro lado del charco, allí siguen a vueltas con el dichoso “fiscal cliff”, lo cierto es que se ha convertido en un comodín perfecto para explicar el comportamiento del mercado. Si sube la bolsa es porque se están avanzando en las negociaciones, si el mercado cae es porque las negociaciones no avanzan, vamos la excusa perfecta para no tener que profundizar un poco más.

El Fiscal Cliff se va a solucionar con casi total seguridad, es absurdo que no se resuelva porque los males serán cuantiosos y no tiene sentido no resolver un asunto que realmente tiene solución, el famoso dicho “si no tiene solución porque te preocupas, y si tiene solución porque te preocupas” nos invita a no preocuparnos pero me cuesta no hacerlo…

Parece que todo nos va mejor, la tensión de la deuda es menor, Grecia no ha dado default, ha aflorado un importe importante de dinero que aunque es el 50% de lo previsto por el Estado es interesante a todos los efectos, pero………. el paro esta absolutamente disparado y son ya 4,9 millones de desempleados.

No somos conscientes porque no interesa verlo y miramos hacia otro lado lo dramático de este dato, España se esta empobreciendo a marchas forzadas, y a esa legión de españoles se les piden esfuerzos impositivos muy por encima de sus posibilidades y aún se les pide que consuman, absolutamente dantesco.

Las previsiones del gobierno Español, que distan mucho de los datos de organismos oficiales (-0,5% frente a -1,5% de crecimiento de PIB) no se van a cumplir, España necesita imperiosamente crecer en 2014 porque de los contrario los esfuerzos no servirán para nada con tasas de desempleo como las actuales.

Creo que se esta intentando ajustar nuestra economía de un modo demasiado brusco, España necesita solicitar el rescate para que ese ajuste sea duro pero soportable, la reticencia de Rajoy es comprensible pero no inteligente, al final los mercados decidiran.

Y si el Fiscal Cliff no se soluciona, todo lo dicho no servirá para nada, tendríamos un 2013 de absoluta pesadilla, confiemos en la sensatez, no nos queda otra.

¿Qué podemos esperar de los mercados en 2016?

Reflexionando sobre este tema, tenemos una impresión de “déjà vu”: en las últimas semanas del año pasado, los mercados financieros se estabilizaron, esperando con cierto optimismo un periodo más liviano; este año, las expectativas son similares. Sin embargo, persisten grandes incógnitas, especialmente en Europa.

En primer lugar, el Tesoro español logra financiarse a costes razonables desde el mes de septiembre, situación que se ha conseguido gracias a la puesta en marcha por parte del BCE de las nuevas medidas de apoyo en caso de petición de rescate y, de ahí, la primera incógnita. Para recibir el apoyo del BCE, España tiene que pedir formalmente un rescate, lo que el ejecutivo español esta retrasando más bien por razones políticas que económicas. Mientras tanto, los mercados financieros están descontando que España pedirá el rescate. Si se retrasa esta decisión en exceso o las cifras de déficit no cumplen con las expectativas, nuevos periodos de turbulencia se avecinan.

En segundo lugar, las elecciones italianas han sido convocadas y el Sr. Berlusconi ha anunciado su candidatura mientras que el Sr. Monti no parece dispuesto a seguir. La situación es, por tanto, bastante inestable y no se puede descartar un fuerte aumento del nerviosismo.

En conclusión, siguen las incertidumbres con desenlaces potencialmente muy dañinos para los mercados financieros. Sin embargo, el punto de partida es mucho más favorable que en año anterior. El BCE ha puesto en funcionamiento un mecanismo de ayuda a los países que piden un rescate evitando que se queden expuestos en exceso a los ataques de los mercados. En segundo lugar, los distintos gobiernos y demás autoridades europeos parecen haberse dado cuenta del terrible daño que se inflinge a la economía aplicando políticas económicas inmovilistas. Por tanto existen buenas razones para ser optimistas para el año 2013.

Muchos dirán que 2012 ha sido el año de la renta variable, dado que, salvo el Ibex, la bolsa China y pocas más, la rentabilidad conseguida ha sido elevada. pero, para mí, la renta fija también ha sido triunfadora, y más concretamente, la corporativa high yield. Y no sólo por el elevado rendimiento (el índice Afi de fondos gana un 15%) sino por la reducida volatilidad. En los últimos 12 meses apenas ha sido del 3,5%, un punto porcentual inferior a su media histórica y un quinto de la sufrida por la renta variable.

Apostamos por los mercados y mas aún tras la reducción del diferencial con el bono Alemán, parece que los brotes verdes empiezan a ver la luz.

Un Mundo complejo

Elevada deuda y dificultades para financiarla. Esto son los problemas que comparten la mayoría de los países desarrollados. Un problema común pero con disparidades importantes sobre su intensidad. Países donde los niveles de deuda son insostenibles son intervenidos ante la imposibilidad de financiarse en los mercados, en otras ocasiones, pueden financiarse en el mercado aunque con unas condiciones que sólo pueden llevar a su insostenibilidad a medio plazo.

Países donde la variable de flujos (crecimiento) se ve lastrada ante los ajustes estructurales a los que se ven obligados. Ajustes de excesos pasados, reformas para ganar flexibilidad, imprescindibles a medio plazo, pero con un potencial coste a corto, y también reestructuraciones en el sector financiero/público que agudizan el deterioro del consumo.

Todo ello en un entorno de financiación complicado, el mejor ejemplo de un “credit crunch” para el sector privado. El círculo vicioso se cierra, sólo limitado por la actuación del banco central. Y en la zona euro nunca es una actuación definitiva para solucionar el problema. Claro que tampoco creo que esta sea realmente la solución.

Por último, están aquellos países con elevada deuda pero que o bien tienen la credibilidad suficiente para reconducirla o tienen suficiente autonomía en su moneda y/o banco central para limitar los riesgos a corto plazo.

Frente a este proceso de desapalancamiento en el que estamos inmersos los países desarrollados, los emergentes mantienen ratios de deuda envidiables y saludables stocks de reservas, pero esto no les exime de hacer ajustes: combatir la inflación, limitar las perturbaciones financieras derivadas de los flujos de inversión desde los países desarrollados y especialmente proceder de forma ordenada a los cambios estructurales de sus economías primando el consumo sobre la inversión y las exportaciones, todo ello en un entorno de bajo crecimiento mundial.

Sobre todo esto, ¿qué harán las bolsas? subirán sin duda, pero con una volatilidad extrema que hará que el asesoramiento sea especialmente importante.